Ingredientes:
- 100 g de harina de garbanzos.
- 50 g de semillas variadas (pipas de girasol y de calabaza, sésamo, semilla de chia, lino, etc).
- 1/2 cucharadita de postre de cúrcuma.
- 1 cucharadita de pimentón dulce De la Vera.
- pimienta negra molida.
- sal gruesa o Maldon.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 75 ml de agua tibia (puede ser que necesitemos un poco más, vamos viendo según absorbe la harina).
- opcional: romero, orégano o tomillo.
Preparación:
Poner todos los ingredientes en un bol, mezclar bien y amasar a mano. Si vemos que hace falta más agua, le vamos añadiendo poco a poco.
Formar una bola y dejar reposar un rato (aproximadamente unos 30 minutos) envuelta en film transparente. De esta forma se asientan todos los sabores.
Poner la masa entre dos papeles de hornear y aplanar con un rodillo. Debe tener un grosor de unos 3mm, bien finita. Procurar que toda la masa queda con el mismo grosor, para que al hornear no queden zonas más tostadas.
Quitar el papel superior y cortar al gusto. Podemos usar un cortador de pizzas, una rueda dentada o un cuchillo.
Una vez cortado, espolvorear con un poco de pimentón y sal gruesa.
Hornear unos 25-30 minutos con el horno ya precalentado a 170 – 180ºC.
Sacar la bandeja del horno, dejar enfriar y cortar por las líneas marcadas.
Celíacos: asegurarse bien que todos los ingredientes sean certificados sin gluten.
