Después de casi ocho años he dejado mi antiguo blog para empezar una nueva etapa.
El cambio viene motivado por dos razones. La primera ha sido organizativa, ya que debido al gran número de recetas, se me hacía complicado encontrarlas, y me llevaba unos minutos cada vez que buscaba una receta concreta. No había encontrado una manera de organizarlas debidamente, quizás porque la plataforma anterior era limitada en este aspecto. El blog, es además mi recetario personal, y siempre que voy a hacer alguna receta, lo consulto. Si a mi se me hacía complicado encontrarlas, imagino que a vosotr@s más. Ahora dispondremos de unos índices con foto y por temática. Un lujo comparado con lo que teníamos.
La segunda razón es, en realidad, la más importante para mí. Resulta que a mi hija Júlia, que hace poco cumplió dos años, le diagnosticaron celiaquía hace unos meses. En ese momento fue una noticia tremenda. Yo que siempre andaba entre fogones, rodeada de harina, que incluso estando embarazada le había comprado un kit para hacer galletas, con su mini rodillo, y sus cortadores de animalitos. Me la había imaginado conmigo en la cocina, amasando panecillos, preparando bizcochos en mis moldes con forma de osito, transmitiéndole el gusto por la cocina. ¿Y ahora qué? ¿Debía dejar de elaborar repostería y de hornear pan?
Pero en realidad nada de eso se acababa, al contrario, era un nuevo inicio. Debía reinventarme en la cocina para aprender a preparar panes, bizcochos, galletas, pero sin gluten. Os aseguro que no es tarea fácil, y que hay momentos de desánimo, de desesperación e impotencia. Intentar preparar pan que parezca pan en vez de un chicle insípido, y unas galletas que no se rompan en mil pedazos al primer bocado me llegó a parecer misión imposible. Cada vez que un pan me quedaba regular, por llamarlo de alguna forma, lo tostaba y lo rallaba. Ahora, poco a poco, y habiendo acumulado pan rallado para los próximos dos años vamos consiguiendo elaboraciones cada vez más dignas.
Este nuevo espacio incluirá también todas esas recetas sin gluten, para que mi hija pueda tenerlas bien ordenadas y organizadas, y disponer de ellas cuando, imitando a su madre, se pase las tardes de domingo horneando galletas o bizcochos.
Así que ahora no solo será SA CUINA DE NA ROSER, sino también de JÚLIA.
Gracias a tod@s por seguirme y bienvenid@s.
Como veis es una bandeja completísima con diferentes platos (arroz, pan chapati o naan, ensalada, guisos de verduras variados, yogur para minimizar el efecto picante y un postre). El postre son esas bolitas naranjas, se llaman Gulab jamun y se elaboran con leche condensada y harina. Luego se frien y se endulzan con azúcar, agua de rosas y cardamomo (es una especie de sirope). El color naranja es porque lleva azafran. De esas bolitas me comí un montón.
Os pongo algunas fotos del viajeque me gustan especialmente (claro que entre 900 fotos, tenía que haber alguna de decente, ¿no?).
Aunque vayas en bici… ni el peso ni el volumen de la carga son un problema.






